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Cincinnati Bengals v Cleveland Browns

Source: Diamond Images / Getty

Han pasado más de tres años desde que los Cleveland Browns hicieron un movimiento audaz para asegurar a Deshaun Watson como su mariscal de campo franquicia. El 1 de marzo de 2022, el equipo llegó a un acuerdo histórico con el quarterback, firmando un contrato garantizado de $230 millones, a la par que completaron un intercambio con los Houston Texans. La esperanza era clara: Watson sería la pieza clave para liderar a los Browns hacia la lucha por el campeonato. Sin embargo, más de 1,000 días después, el resultado ha sido muy diferente de lo que se esperaba.

La carrera de Watson en Cleveland ha estado plagada de lesiones y controversias. Tras perderse 11 partidos debido a una suspensión por violar la política de conducta personal de la liga en 2022, el mariscal sufrió múltiples problemas físicos, incluida una lesión en el hombro que lo dejó fuera de la temporada pasada y una reciente complicación en su tendón de Aquiles. Este último revés, según el gerente general Andrew Berry, podría poner en peligro su disponibilidad para la próxima temporada. “El canje no ha resultado como esperábamos ni como Deshaun anticipaba”, admitió Berry en una rara muestra de autocrítica, destacando la falta de consistencia y la disponibilidad de Watson como factores clave en el estancamiento del equipo.

Los Browns no solo enfrentan dificultades con Watson, sino que el equipo ha tenido que ajustarse a un estilo ofensivo que se ha centrado excesivamente en el rendimiento de un solo jugador. Los veteranos como el tackle Jack Conklin y el guardia Joel Bitonio han hablado abiertamente de la necesidad de crear una identidad de equipo, alejándose de la dependencia de un mariscal de campo. “Lo que necesitamos es centrarnos en el equipo en lugar de un solo individuo”, dijo Conklin, destacando la importancia de recuperar el enfoque colectivo. Mientras tanto, jugadores clave como Myles Garrett están buscando claridad sobre el futuro del equipo antes de comprometerse a largo plazo, dejando en evidencia que la frustración es palpable en el vestuario de los Browns.